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martes, 2 de julio de 2013

© Un cuento escrito por mi ©




Noemí!,  contesto Noemí  a su madre: “¿Mande?”, ella le dice: quieres que juguemos un poco, ella, le responde  si con plena alegría, entonces ambas  deciden a jugar un juego de mesa, ya cuando el juego de mesa finaliza ella la lleva a la cama, y su padre fue a  leerle un cuento el cual dejo fascinada a Noemí y dijo “(En tono suplicante) Padre cuéntamelo una vez más por favor ” para lo cual su padre respondió claro Noemí pero después a dormir ¿estás de acuerdo? Ella dijo “si”, sin dudarlo. Ella se quedo dormida mientras su padre leía, el salió lentamente para no despertarla y apago las luces mirándole con una sonrisa.
Por la noche bajo la luna, llena de plena belleza, un cielo un tanto nublado y relampagueante a la lejanía, en un callejón entre dos muros que  eran cajas de basura, un techo de cartón desgastado se encontraba  una niña dormida con plena dulzura, de edad un tanto más avanzada que la Noemí, aluzándose  y obteniendo  calor de una pequeña fogata que ella había hecho, al despertar  ella comió un poco de pan, que para ella era un manjar ante sus papilas gustativas, pero ese pan tan solo eran las sobras que un panadero había tirado ya que estaba duro y enlamado, ella escucho que un animal  a la lejanía lloraba, entonces ella plena de ternura y valentía se decidió a buscarlo, aunque en el fondo de ella temblaba de miedo, titubeante se  acerco  al lugar donde provenía el ruido, en el cual había una caja con un perro pequeño, ella se lleno de ternura al verlo  entonces intento  tomarlo para llevarlo a su fogata y no pasara frio, ella se inclino ante la caja la cual tenía un mal olor y tomo al pequeño perro con mucha delicadeza este le mordió su mano, para lo cual le provoco una herida e hizo que le escurría un poco de sangre, pero no le importaba y después de un leve lamento tomo al perro de nuevo el cual lo había dejado caer , aunque con cuidado después de que le mordió, ahora le tomo de una forma que no le pudiese morder aunque el perro lo intentara, llegando a su fogata ella le coloco unas garras al animal  para que no pasara frio, las cuales eran las cobijas de la niña que había encontrado tiradas en la calle,  y aunque a ella le rechinaban los dientes por el frio pensó que el perrito también debería de tenerlo, y como era más pequeño que ella pensó que lo tenía proteger, ella se quedo dormida  entre el inmenso frio,  para lo cual cuando el pequeño perro despertó atrapado entre las cobijas intento salir y lo logro, pero las cobijas fueron lanzadas al fuego el cual creció rápidamente quemando la casa de la niña y a ella misma, mientras ella moría lentamente de dolor lo único que se pregunto ¿por qué? nunca tuvo una madre, ni un padre los cuales le llamaran por su nombre “Noemí”.   

Se titula: Dulces sueños.

Publicación original: 2/07/11

Anexo una canción (Video)(No tiene que ver con el cuento pero es algo de  mi agrado)  pero lo importante es la canción:

Wim Mertens - Struggle for Pleasure



3 comentarios:

  1. Gracias por pasar por mi blog, tenga un buen día.


    Charles.

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  2. hola charles....eres alma solitaria, ya habia leido tu cuento en yahooR
    esta genial ....
    sigue asi ..=)

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  3. hola n.n
    me gusta mucho este cuento recuerdo cuando me lo diste a leer x msn , aun lo e guardado al igual q el otro q me diste

    sube mas : )

    cuidatee bye bye

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